Si queremos que un acuerdo adoptado en un proceso de mediación tenga la misma fuerza ejecutiva que una sentencia, es decir, que quien siente que no se ha cumplido por la/s otra/s parte/s puede exigir a un Juzgado que haga cumplir lo acordado de igual modo que si fuera una sentencia la incumplida, tiene un recurso en su mano para hacerlo.

photo credit: Gabriel Sanz via photopin cc

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Basta con elevar a escritura pública dicho acuerdo, pero ojo, no olvidando de establecer una coletilla final en la que se acuerde darle carácter ejecutivo a los efectos del artículo 517.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

La Ley de 28 de mayo de 1862, del Notariado, en su artículo 17 que fue modificado por la Ley 36/06 de medidas de prevención del fraude dice:

Es primera copia el traslado de la escritura matriz que tiene derecho a obtener por primera vez cada uno de los otorgantes. A los efectos del artículo 517.2.4 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento civil, se considerará título ejecutivo aquella copia que el interesado solicite que se expida con tal carácter. Expedida dicha copia el Notario insertará mediante nota en la matriz su fecha de expedición e interesado que la solicitó.

Así que en la solicitud de primera copia debe interesarse que se expida con carácter ejecutivo, lo que llevado a sede judicial tiene la misma fuerza que la de una sentencia.

Sin esa declaración de ejecutividad dicha escritura acreditará la existencia del acuerdo pero exigirá acudir a una fase declarativa para reconocer judicialmente el valor ejecutivo. Es decir, que alargará innecesariamente el procedimiento y en realidad, lo que se ejecutará será la sentencia que reconozca el contrato elevado a escritura pública y no ésta última.

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