No han sido pocos los debates en los que he intervenido, o los comentarios que he leído, sobre si es posible intervenir como mediador en conflictos que surjan en materia de consumo.

Y es que la Ley 5/2012 excluye expresamente de su aplicación, entre otras, la mediación en materia de consumo. No hay que volverse loco. Ya lo dice la propia norma en su preámbulo: ‘las exclusiones previstas en la presente norma no lo son para limitar la mediación en los ámbitos a que se refieren sino para reservar su regulación a las normas sectoriales correspondientes‘.

Una cosa es que no se aplique la Ley 5/2012, y otra muy distinta es negar la posibilidad de acudir a una mediación para resolver este tipo de conflictos.

Si revisamos la normativa sectorial en Euskadi, solo podemos concluir que es posible practicar mediaciones en materia de consumo de carácter privado, sin la tutela de la administración pública competente. Eso sí: sin estar al amparo de lo establecido en la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles, y estando muy atento a los cambios que se puedan producir en el campo del consumo.

Otra cosa es lo que pase en otras Comunidades, en donde no está nada claro si se puede intervenir, o no. Desde nuestro punto de vista, sería un error… pero eso ya es otro debate.

Si estás interesado en leer más, puedes hacerlo aquí:


 

Etiquetado con →