Mediación y arbitraje para comunidades y administradores de fincas

“Dos de cada tres españoles sufre conflictos vecinales”

Es el dato que arroja un reciente estudio publicado en nuestro país. El impago de cuotas, las molestias ocasionadas por animales domésticos, los ruidos o las obras son los principales motivos de las disputas entre vecinos.

Y con los nuevos tiempos surgen nuevos problemas: con la actual crisis, ha aumentado considerablemente el impago de las hipotecas, lo que está provocando que, tras el oportuno embargo, constructoras (muchas de ellas en quiebra) y un buen número de bancos se conviertan en los nuevos “vecinos” de muchas comunidades. Curiosamente, son estos últimos quienes se están convirtiendo en los principales morosos de las comunidades de vecinos.

Pero los conflictos en las comunidades de vecinos no solo son internos. Las discrepancias en el mantenimiento de la finca, o en la realización de obras por parte de terceros, son origen de disputas. Las comunidades entienden que los servicios recibidos no se ajustan a lo contratado, e impagan facturas como medida de presión. Por su parte, las empresas suministradoras se quejan de que las comunidades argumentan incumplimientos contractuales para negociar a la baja las facturas, o lo que es peor: dejar completamente impagadas facturas a nombre de la comunidad, sin causa justificada alguna.

Todas ellas son situaciones delicadas y que en muchas ocasiones no acaban de solucionarse, provocando que acaben convirtiéndose en problemas que llegan a la esfera de lo personal.

Hasta ahora, todos estos conflictos sólo se resolvían por la vía judicial. El gasto que ello suponía (para ambas partes, ya que además en el caso de obras, hablamos de cantidades muy elevadas), el “miedo” a la Justicia (provocado sobre todo por el gran desconocimiento), el tiempo en conseguir una sentencia firme… Todo ello supone que solo acaben en el Juzgado una pequeña parte de estos conflictos, dejando latentes la gran mayoría de ellos.

Mediación y arbitraje: la gran alternativa

Todos estos conflictos a los que hemos hecho mención pueden resolverse a través de la mediación o el arbitraje. Reducción de tiempo, de dinero y, en el caso de la mediación, sin que exista imposición de ninguna solución dictada por un tercero que no sea expresamente aceptada por las partes.

Nuestra experiencia como mediadores vecinales para el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz nos demuestra que un buen número de conflictos pueden ser resueltos con un buen asesoramiento, independiente y profesional.

IFAM se pone a disposición de los vecinos, de las comunidades, de las empresas de mantenimiento y de reformas, y de todo aquel que pueda ser parte en una disputa de este tipo. En cualquier momento, ambas partes pueden solicitar nuestra intervención para organizar y gestionar procesos de mediación y/o arbitraje que pongan fin al conflicto.

Pero en estos casos aconsejamos algo más: en la medida en que tanto mediación como arbitraje son procesos voluntarios (es decir: ambas partes tienen que querer participar), es mejor prevenir que curar: existiendo la buena fe de las partes, y con antelación a la realización de obras, servicios de mantenimiento, o lo que pudiera ser objeto del conflicto, las partes pueden adoptar el compromiso a someterse a estos procedimientos, incluyendo cláusulas en los contratos o en los presupuestos, para el caso de que el conflicto acabe produciéndose.

 

 

 

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